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El diputado nacional Máximo Kirchner dio un duro discurso hacia la interna peronista, en el marco del banderazo en Parque Lezama y afirmó: “Está muy claro quién debe ser la conductora de este proceso”. El paralelismo con la proscripción de Perón.
Por Oscar Dufour | (*)
A tres días de cumplirse un año de su reclusión domiciliaria, el peronismo reunió este sábado a miles de militantes en Parque Lezama para pedir la libertad de Cristina Fernández de Kirchner, al cierre, el diputado Máximo Kirchner, líder de agrupación La Cámpora, reivindicó a su madre como conductora del peronismo y lanzó -sin nombrarlo- duras críticas contra Axel Kicillof, ausente del evento.

“Los que todo el día hablan de hacer la unidad y no son capaces de ir a verla a San José para decirle compañera cómo está”, dijo Máximo en el pasaje que aludió de modo más transparente a Kicillof, al que el camporismo le viene exigiendo la visita a departamento donde la expresidenta de la Nación cumple su condena como gesto de alineamiento interno, algo que hasta ahora el gobernador ni hizo, aunque varias veces expresó que “Cristina es inocente”.

El peronismo que lucha en el marco del feriado por la muerte del general Manuel Belgrano, lanzó un multitudinario “Banderazo”, en el que Máximo apareció respaldado por un palco que testimonió una “foto política” con dirigentes como Teresa García, Gustavo Menéndez, Martín Sabbatella, Eduardo Valdés, Sergio Berni, Federico Achaval, Guillermo Moreno, Mayra Mendoza, Carlos Castagneto, Vanesa Siley, Jorge Capitanich, Juani Ustarroz, Juan Mancini, Leo Boto, Damian Selci, Amado Boudou, Mariel Fernández, Roxana Monzón, Federico Otermín, Wado de Pedro, Jorge Taina, “Pitu” Salvatierra, Juan Grabois, “Paco” Manrique, entre otros y otras; pero en el que no hubo representantes del Movimiento Derecho al Futuro, el sector de Kicillof, que convocó y también mando militantes, pero al llano.
En su discurso, Máximo apuntó a Javier Milei y sus políticas, pero reservó algunas de las estocadas más filosas para Kicillof, sin nombrarlo. No solo le facturó la resistencia a visitar a Cristina, también le enrostró el acuerdo que elevó al gobernador a la presidencia del PJ Bonaerense: “Hemos sabido dar un paso al costado en el PJ de la Provincia para evitar estúpidas internas a cuatro días de la votación de la reforma laboral”, dijo.
La andanada no se detuvo ahí: Le reprochó a Kicillof usar “la potencia de la pauta mediática” para “ponernos en lugares que no son ciertos”; lo describió como un “editorialista” de la realidad y le exigió que diga “cómo va a hacer” para revertir las políticas de Milei si llega al poder; le recordó que él junto a otros dirigentes del PJ votó contra la renegociación del acuerdo con el FMI durante el gobierno de Alberto Fernández, un entendimiento que Kicillof no rechazó.
“Hay dirigentes que editorializan la realidad como si fueran periodistas… lo importante de ese diagnóstico es que digamos cómo lo vamos a hacer: si no, parece esos discursos de ‘queremos la paz en el mundo o salvemos a la ballenas’ y después no pasa nada”, dijo Máximo en el pasaje en el que apuntó a la estrategia de confrontación con Milei que viene llevando adelante Kicillof. “Hay muchos dirigentes que a lo que hay que hacer tienen miedo de decirlo”, agregó.
“Hay millones de argentinos que quieren votar a Cristina y no pueden”.
Máximo KIRCHNER
Ante el cántico de la militancia que dice “nos conduce una mujer”, Máximo introdujo un concepto central de su mensaje “Está muy claro quién debe conducir este proceso político, tal como lo cantan ustedes. Porque muchos esperaron para poner en duda esa conducción recién cuando Cristina estuvo presa. Pero cuando estaba libre y se presentó a la conducción del PJ, nadie asomó la cabeza”, disparó claro y sin rodeos.
Y en lo que sonó como otra referencia al mandatario bonaerense, el legislador expresó: “Queremos tener una candidata y no candidatos por default”. Antes, y en lo que fue una alusión al expresidente Alberto Fernández, el referente de La Cámpora había señalado que “costó mucho recuperar el gobierno en 2019, pero para muchos vino de arriba. Decidían como estadistas y no habían juntado un voto”, añadió.
Conclusión
Cada día que pasa presa y proscripta, la expresidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner se consolida como el único eje político capaz de ordenar, movilizar y dar identidad ideológica al peronismo, demostrando que su centralidad trasciende las estructuras formales del poder.
Pasó solamente con Perón. Una analogía histórica que refleja con exactitud la magnitud y la gravedad del quiebre institucional y político que denuncia Máximo.
En síntesis, el paralelismo de la proscripción, la falta de compromiso de sectores políticos internos y la resistencia, al igual que con Perón en los 60′ y 70′, la centralidad de la doctrina no se discute en despachos ni en armados moderados, sino en la calle y bajo la lealtad absoluta a un único liderazgo vertical.
Los que quieran oír… que oigan
(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista Argentino . Presidente © Grupo Agencia del Plata. Columnista de medios internacionales. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno . Provincia de Buenos Aires
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