CORDOBAZO | El día que en Argentina los trabajadores y estudiantes quebraron al autoritarismo

 



Ensayo

Obreros y estudiantes. La protesta y rebelión social en perfecta simbiosis con los estudiantes universitarios que quedó en la memoria política de los argentinos. Una armonía de miles y miles de trabajadores que con Perón proscripto y en el exilio, pusieron con valentía el eje en Córdoba y que sigue latente en más de tres generaciones. El Peronismo acompañó a las Bases Sindicales y a los estudiantes que lucharon enardecidos con el total apoyo de la población. El espíritu del Mayo Francés de 1968 y la importancia del periodismo independiente en el CORDOBAZO.


 

    Por Oscar Dufour | (*) 

 

|El “Cordobazo” marcó un antes y después, fue el tumultuoso final de aquel Mayo argentino del 69’, y el comienzo de una “Ola” de protestas y movilizaciones sociales que se prolongó hasta el retorno del Peronismo al poder en Mayo de 1973.

No voy a pronunciar nombres propios ya que, en el caso de los heroicos protagonistas, sería injusto y arbitrario omitir alguno, aunque sí subrayo el lugar destacado que ocupan en la memoria colectiva de los argentinos. En el caso de los represores del onganiato, entiendo que también ninguno está con vida y por lo tanto no pueden defenderse, así que como la nuestra, las generaciones venideras continuarán encargadas de brindarles el lugar que merecen.

 

Las fogatas que alumbraron ese Mayo del 69’ las calles de Córdoba, fueron nutridas por trabajadores y encendidas por una juventud estudiosa. Fueron la vida y los ideales de todo un Pueblo que jamás se apagará.

 

El valioso testimonio que brindaron a este ensayo las charlas que mantuve con mi querido amigo y compañero Carlos Minucci (APSEE) referente de la Corriente Federal de Trabajadores de la CGT y las firmes luchas de las que son protagonistas con el Frente Sindical, nos recuerda que como otrora, en la actualidad hay organizaciones gremiales y Jefes sindicales que no claudican a la hora de defender los derechos de los trabajadores y los intereses nacionales. Ellos, la CGT que lucha, también siempre espalda con espalda con el Pueblo trabajador.

 

El Cordobazo. Aquel 29 y 30 de Mayo de 1969, de extracción, situación y condición heterogénea pero coincidentes, más de 15.000 obreros industriales y alrededor de 7.000 estudiantes universitarios, todos con el respaldo del Pueblo, salieron entonces a las calles de la capital cordobesa a confrontar con su enemigo: el autoritarismo encaramado fácticamente en el poder -con algunas manipuladas interrupciones- desde aquel fatídico Junio del 55’, donde la oligarquía cipaya derrocó a Perón y proscribió por 18 años al Peronismo, abriendo el camino en la región a los golpes militares y los consecuentes gobiernos antipopulares.

 

Por 48 horas, Córdoba fue una ciudad en combate, nadie controlaba la situación, aunque finalmente el Ejército ocupó la Ciudad haciendo fuego indiscriminadamente, provocando decenas de muertos y heridos para sofocar los “focos” de tenaz resistencia de los trabajadores y estudiantes.

 

 

Los Sindicatos y Estudiantes enfrentaron el aparato represivo. Desde la CGT, poderosos Sindicatos como SMATA y la UTA; desde la CGT de los Argentinos el Sindicato de Luz y Fuerza, junto a estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad Católica, se enfrentaron en aquel histórico momento al aparato represivo de sectores del Ejército. Algo inédito para la época, donde la actividad política y gremial era en muchos casos clandestina, y allí tuvo un rol fundamental en la unidad obrera-estudiantil, el Sindicato Gráfico y porque no decirlo, también la rebelión de las Bases Sindicales que repudiaron a más no poder toda política de conciliación vergonzosa.

 

Pareciera que me estoy refiriendo al pasado Gobierno del ex Presidente Macri y la reciente actualidad que tanto nos preocupó y desorganizó nuestras vidas estos últimos cuatro años, pero no, describo a la entonces dictadura que gobernaba aquel Mayo del 69’ que patrocinaba la apertura de mercados, liberalización del comercio, cesantía y suspensión de trabajadores, congelamiento de paritarias, tarifazos, inflación, prohibición de la participación política, intervención de las universidades, endeudamiento del País, un fuerte disciplinamiento social y flexibilización laboral.

 

Los movimientos de obreros y estudiantes en el Mundo. El “Mayo Francés” en 1968 se transformó en una rebelión obrero-estudiantil de referencia para los argentinos y el mundo, donde en el marco de las invasiones francesas a Argelia, Vietnam y el comienzo de estancamiento de la política económica de los años anteriores, se abrirán grandes movilizaciones y huelgas que harán dimitir al Presidente de Francia Charles De Gaulle.

 

Se extendió desde Praga (Checoslovaquia) que resistió el stalinismo y la invasión de los tanques soviéticos, hasta EEUU, contra la guerra de Vietnam y por los derechos civiles y sociales de la comunidad afroamericana. Pasando por América Latina, donde en México la rebelión estudiantil culminó con la Masacre de Tlatelolco, y por supuesto nuestro País con el Cordobazo del 69’ y el nuevo Cordobazo del 71’, también denominado Viborazo.

 

La importancia del periodismo independiente. El País todo siguió la contienda desde los medios de comunicación social, la valiente rebeldía de colegas de entonces permitieron que desde los medios gráficos, radiales y televisivos la ciudadanía argentina y del mundo, supieran que en Córdoba el Pueblo había ganado las calles. Me refiero a la cobertura extraordinaria de Sergio Villarruel que como corresponsal en Córdoba de un Canal nacional, se replicó en los cuatro puntos cardinales.

 

Me atrevo a decir que Sergio fue el único periodista que, desde el lugar de los hechos, transmitía con rigurosa fidelidad lo que allí acontecía. El dato curioso es que los periodistas locales se encontraban adhiriendo al Paro Nacional y la protesta, y de Buenos Aires no fue nadie. En consecuencia, la réplica no se hizo esperar a lo largo y ancho del País, aunque de menor intensidad e impacto, blandieron torbellinos de revueltas populares.

 

 

La represión. La respuesta del usurpador Gobierno militar de entonces, fue una salvaje represión a la Córdoba que nunca fue plenamente Radical (echados) ni Peronista (proscriptos), decenas de muertos en aquella época son su más fiel testimonio, sumados a los asesinatos de un estudiante en la Provincia de Corrientes y otro en la de Santa Fe, provocaron en aquel Mayo del 69’, la indignación y el estupor de la mayoría de los argentinos. Los protagonistas, en su gran mayoría sufrieron cárcel y fueron torturados.

 

El denominado episodio de la “Brigada Fantasma” merece un renglón aparte, denominada así por sus oscuras andanzas en aquella época, intimidando y persiguiendo a gente inocente y extorsionando a los detenidos. El objetivo era terminar con la conflictividad obrera.

 

En el marco del entonces Consejo Nacional de Seguridad que técnicamente se manejaba bajo la sombra del Plan CONINTES del 60’ que “habilitaba” al Gobierno la aplicación de penas previstas en el Código de Justicia Militar, entre ellas, el juicio sumario, es decir fusilamiento de los acusados, se refuerza la represión a trabajadores y estudiantes, dando lugar a una ola de allanamientos y arrestos en todo el País. Entonces el Consejo Directivo de la CGT concluye la protesta y algunos de sus miembros renuncian.

 

La gravedad del momento anticipaba definitivamente desde la Quiaca a Tierra del Fuego y del Río de la Plata a Los Andes, el inminente retorno a la democracia y el fin de las prohibiciones y proscripciones. Aunque todo tardaría en los hechos un poco más.

 

El Cordobazo, la ofensiva que dio origen a una inclaudicable Resistencia Gremial. El golpe de estado del 55’ había desatado una dura represión contra el movimiento obrero Peronista. Se inició así una etapa de proscripción electoral, política, ideológica y fundamentalmente social de todo lo que tenía “olor” a Peronismo. Como respuesta, las organizaciones sindicales y los trabajadores, columna vertebral del Movimiento Nacional Justicialista, impulsaron la resistencia, en muchos casos articulando con el ala política del Peronismo, diezmada desde el derrocamiento del Presidente Perón, que marchaba a estructurar y construir “La Hora del Pueblo”.

 

De esa épica resistencia gremial surgen los programas de La Falda en 1957 y de Huerta Grande en 1962, y por supuesto, nace en 1968 la CGT de los Argentinos.

 

 

 

Perón y el Cordobazo

Para Perón el Cordobazo no tuvo ningún signo Peronista, señala en sus escritos Enrique Pavón Pereyra, notoriamente influenciado por la “ortodoxia” que entornaba entonces al Jefe del Movimiento Justicialista.

 

Sin embargo, muchas de las consignas masivas de ese 29 y 30 de Mayo del 69’ fueron Peronistas.

 

En el Cordobazo, sus protagonistas testimonian lo que siempre se trató de ocultar, “que previo acuerdo, el Peronismo acompañó a las Bases Sindicales y a los estudiantes” que lucharon enardecidos con el total apoyo de la población.

Por otro lado, desde Madrid, llega el apoyo de Perón que envía el mensaje para que, en el terreno táctico, las “operaciones” se desarrollen con “unidad en la acción” y mantener la beligerancia contra la dictadura. Además, el jefe del Peronismo ordena al ala política “desensillar hasta que aclare”, un momento y una expresión grabada a fuego en la memoria colectiva de generaciones de militantes.

 

Perón desde “Puerta de Hierro”, señaló tajantemente que el enemigo seguía siendo la política económica-social y contra ella ordenó el ataque principal.

 

En Argentina, en consecuencia, se produce entonces el reagrupamiento de las fuerzas sindicales entre un sector mayoritario del Peronismo y los sectores independientes. En Diciembre de ese 69’ Perón envió un mensaje grabado destinado a consolidar y disciplinar a un sector de la dirigencia sindical Peronista, combatida por la CGT de los Argentinos por claudicar ante el gobierno militar.

 

En Conclusión: El “Cordobazo”, la mayor insurrección urbana de la historia Argentina que comenzó como protesta obrera y estudiantil, que posteriormente se transformó en rebelión, fue un duro cachetazo al poder autoritario de turno, a las dictaduras militares y al “establishment” o grupo de poder de entonces.

 

Fue la toma de conciencia de un Pueblo que abrió con valentía el paso al retorno de la democracia que terminó concretándose pocos años después en 1973.

El saldo del Cordobazo es trágico, pero la dignidad y el coraje de los trabajadores y los estudiantes no se borrará jamás.

 

Los que quieran oír… que oigan

(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista. Director General de 5minutosdenoticias y Revista Tiempo 30. Columnista de medios internacionales. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno – Provincia de Buenos Aires.


 

 

 

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