ITALIA | VISITAMOS LA BASÍLICA DE SAN ANTONIO EN PADUA


| LUGARES ESPECIALES DEL MUNDO | La Basílica de San Antonio es el principal monumento de Padua en Italia. El templo, que se puede observar desde distintas partes de la ciudad, se comenzó a construir después de la muerte del santo en su honor. Miles de peregrinos viajan de muchas partes del mundo a este santuario y le piden a San Antonio que interceda por ellos


|La Basílica de San Antonio, que los paduanos llaman El Santo, es el principal monumento de Padua y una de las mayores obras maestras de arte del mundo. Reconocido por la Santa Sede como Santuario Internacional, es también uno de los más célebres y concurridos lugares de culto de la cristiandad.

“No se tiene registro de quién fue el arquitecto de la Basílica, pero se tiene la creencia que fue un franciscano. En un inicio era de una nave y posteriormente se le añadieron las dos naves laterales”.

Su construcción fue comenzada en 1232 en honor de San Antonio de Padua (nacido en Lisboa alrededor de 1195 y fallecido en Padua el 13 de junio de 1231) y fue terminado en su parte principal a fines del siglo XIII. 

La Basílica cuenta con ocho cúpulas

En su conjunto esta edificación, que cuenta con ocho cúpulas, presenta similitudes a la Catedral de San Macros de Venecia de estilo bizantino.

Otros de los estilos arquitectónicos que se pueden ver reflejados son el renacentista, barroco y gótico.

La Capilla del Santo

La Capilla del Santo es una espléndida obra del Renacimiento, iniciada en el año 1500 y acabada a fines del mismo siglo.

El arquitecto fue probablemente T. Lombardo, la realización de A. Riccio (el Briosco). Colaboraron en ella los mejores escultores vénetos de la época.

A lo largo de las paredes encontramos nueve altorrelieves en mármol con episodios de la vida y milagros de San Antonio.

Capilla de la “Virgen Mora”

Es todo lo que queda de la antigua capilla de Santa María Mater Domini, donada a San Antonio en 1229 por el Obispo de Padua.

Aquí el Santo celebraba la Misa, predicaba, confesaba y pasaba sus horas de silencio y oración; aquí fue enterrado en el año 1231 y aquí estuvieron sus restos hasta 1263.

El maravilloso altar gótico con la espléndida estatua de la Virgen, es una obra magnífica de un maestro francés: Rinaldino Puydarrieux (o de Guascogna, 1396). En las paredes se conservan fragmentos de varios frescos de los siglos XIII y XIV.

Capilla del Beato Lucas

Se encuentra en la pared norte de la Capilla de la Virgen Mora.

El beato Lucas de Padua fue discípulo y compañero de San Antonio, y a la muerte del Santo, fue continuador de su obra apostólica antoniana y probable promotor de la construcción de esta Basílica. El magnífico altar es del siglo XIII.

La serie de frescos son obra de Giusto de’ Menabuoi (1382). Representan: en el centro, la Virgen entre los santos franciscanos; a ambos lados del altar, dos escenas de la intercesión del Beato Lucas; en los restantes paneles están representados algunos hechos tomados de la Leyenda Aurea de los apóstoles Felipe y Santiago.

En el elegante sarcófago del altar descansan los restos mortales del beato Lucas.

Capilla de las Reliquias

La capilla fue construida hacia finales del siglo XVII en un suntuoso estilo barroco, según el proyecto del arquitecto y escultor Filippo Parodi. También son de Parodi las estatuas que están en la balaustrada (de izquierda a derecha: San Francisco de Asís, la Fe, la Humildad, la Penitencia, la Caridad, San Buenaventura) y sobre el nicho central (San Antonio en gloria).

En los tres nichos están expuestos numerosos relicarios, cálices, exvotos, autógrafos de santos, etc. En el nicho de la izquierda se conserva un moderno relicario que contiene una reliquia de San Juan Pablo II. El valioso relicario central de R. Cremesini (1982) contiene un hueso del pie, un fragmento de piel y cabellos del Santo.

En el nicho central, en un admirable relicario del orfebre Giuliano de Florencia (1436), se conserva la Lengua incorrupta de San Antonio; más arriba, el relicario del Mentón del Santo, obra de un artista paduano (1350); en alto, el relicario de la cruz de cristal, obra maestra de G. Fabbro (1437); debajo del relicario con la Lengua, el moderno relicario obra de C. Balljana (1981), que contiene el aparato vocal del Santo, encontrado durante el último reconocimiento.

La capilla custodia también el hábito de San Antonio y la caja que contenía sus restos mortales.

El altar mayor

El altar mayor y el presbiterio, están delimitados por una elegante balaustrada (adornada por cuatro bellas estatuas en bronce de Tiziano Aspetti, 1594). Este espacio solemne y dominado por las obras maestras de Donatello (1448 y ss), constituye el monumento artístico más célebre de la Basílica. La disposición actual de las esculturas (30 en total), sobre y alrededor del altar, es obra de Camillo Boito (1895).

Dominante sobre todo en el altar se erige el impresionante Crucifijo (1449), en el que la divina belleza del Cristo se humaniza con la serena aceptación del sufrimiento y de la muerte. Debajo del Crucifijo, como si se levantara del trono para presentar al Niño a la adoración de los fieles, maternal y majestuosa, está representada la Virgen.

En los lados, seis estatuas: los santos Francisco, Justina y Luis de Anjou (a la izquierda de quien está mirando), y los Santos Antonio, Daniel y Prosdócimo, primer obispo de Padua (a la derecha). También encontramos unos estupendos bajorrelieves en bronce con los milagros de San Antonio, los símbolos de los evangelistas, ángeles que cantan y tocan; y en el centro un Cristo muerto entre dos angelitos angustiados.

En la parte de atrás del altar puede admirarse la magnífica Deposición de Cristo en el sepulcro, relieve realizado en piedra de Nanto: el expresionismo del artista alcanza su culminación.

A la izquierda se alza el monumental Candelabro en bronce, obra de Andrea Briosco llamado el Riccio (1515), por su calidad artística y por sus dimensiones está considerado el candelabro más bello del mundo. A ambos lados del presbiterio hay empotrados doce bajorrelieves en bronce con episodios del Antiguo Testamento, obras de B. Bellano (1488) y de Andrea Briosco (1507).

Bajo los arcos de las cancelas laterales, encontramos otros frescos que representan a santos franciscanos. Merece una mención especial, a la izquierda, el fresco que representa a San Antonio bendiciendo, obra de un maestro de la escuela de Giotto (1326), considerado como el verdadero retrato del Santo. Al lado está colocada ahora la gran consola del doble órgano de la Basílica: hay que recordar que el santuario posee tradiciones musicales antiguas y nobilísimas.

Detrás del altar se extiende el amplio coro (s. XVIII), realizado según un diseño de G. Massari, después de que un terrible incendio devorara al precedente, esculpido y taraceado de forma maravi armario que contiene los libros del coro, todavía está la tumba de Lorenzo Alberti, florentino (muerto en 1421), padre del más famoso León Battista.

Es necesario pararse a observar la decoración pictórica de las paredes y de las bóvedas del presbiterio y del ábside: obra del artista de Bolonia A. Casanova, que en 1902 trabajó allí durante unos cuarenta años.

San Antonio de Padua

La fiesta de San Antonio se celebra el 13 de junio. Este santo nació en Lisboa en 1190 y se llamaba Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo. A los 25 años adoptó el nombre de Antonio cuando se hizo franciscano y actualmente es conocido como “el Santo de todo el mundo”. La razón es que por todas partes puedes encontrar su imagen.

La mayoría de los fieles acuden a él para pedir un buen esposo o esposa. Es por esta razón que algunas personas lo llegan a poner de cabeza o realizan ofrendas con 13 monedas el día de su fiesta para que interceda por ellos. Su canonización ha sido una de las más rápidas de la historia.

“San Antonio falleció el 13 de junio de 1231 y el Papa Gregorio IX lo canonizó en menos de un año el 30 de Mayo de 1232”.

 


 

 

Revista Tiempo 30

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