NORUEGA, UN PAÍS DONDE CASI NO HAY RICOS NI POBRES

 

 


| UN PAÍS FELIZ | Estado de Bienestar. Cómo hizo Noruega para convertirse en el mejor entre los mejores, es el País más desarrollado del Planeta. La ONU lo coloca a la cabeza de los principales rankings de bienestar y calidad de vida en el mundo. Algunas claves de su éxito


 

|Hasta mediados de 1960, Noruega fue un país pobre, pero antes de concluir esa década ya se había convertido en uno de los más ricos del planeta.

Este sorprendente cambio se produjo gracias al hallazgo de petróleo en sus costas, algo que originó un ingreso extraordinario en su economía y ayudó a configurar uno de los más avanzados estados de bienestar.

“Cómo es vivir en el país donde casi no hay ricos ni pobres”

Un país rico e igualitario

Lo primero que hay que decir de esta nación ubicada en el extremo norte de Europa es que es sumamente rica. Tiene el sexto PIB per cápita del mundo, estimado en 68.430 dólares. 

Esto se debe en gran medida a que conjuga en un mismo territorio todos los avances organizativos y educativos del modelo escandinavo, con recursos naturales extraordinarios.

Es uno de los mayores productores mundiales de petróleo, y además tiene abundantes reservas minerales, gasíferas y pesqueras.

“Noruega es un país muy igualitario, con mucha equidad de género, de salarios y social. Eso incrementa el sentimiento de ser parte del mismo barco y de trabajar para propósitos colectivos. 

Los servicios públicos son muy buenos, lo que facilita que las personas estén dispuestas a pagar impuestos y a contribuir. La gente no tiene que abonar para ir al hospital o a la universidad, sino que todo se paga a través de los impuestos.

Además, tenemos un sistema tributario muy redistributivo, que reparte de los ricos a los más necesitados”, contó a la prensa Tom Christensen, profesor de ciencia política de la Universidad de Oslo.

Con una población de apenas 5.2 millones de habitantes, que en su mayoría profesan la fe luterana, Noruega tiene además mínimos niveles de corrupción, que lo ubican sexto en el ranking de Transparencia Internacional. 

Este se debe en parte a la notable estabilidad de su sistema político, una monarquía parlamentaria que funciona. Hoy gobierna la primera ministra Erna Solberg, del Partido Conservador, pero antes estuvo en el poder Jens Stoltenberg, del Partido Laborista.

Los cambios entre una administración y otra no son profundos, ya que la mayor parte de las políticas de estado están consensuadas.

“En Noruega hay una colaboración tripartita en el mercado de trabajo, entre empleadores, empleados y el gobierno, por la que los asalariados tienen mucha influencia en su propio ámbito laboral. 

La alta autonomía se combina con la elevada productividad”, apuntó Christensen.

También destacó las particularidades de la estructura familiar, que es “muy igualitaria, más de trabajo en equipo que jerárquica y autoritaria, lo que hace a los niños más autónomos, armoniosos y satisfechos.”

 


 

 


 

Revista Tiempo 30

css.php