¿ATÚN SI O NO? | La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda no comer más de una o dos latas de atún a la semana

 

 


| NUTRICIÓN | Seguridad alimentaria. Mercurio en el atún. El consumo moderado de pescados como el atún o el pez espada es seguro salvo en algunas poblaciones de riesgo como las embarazadas y los niños. El mayor riesgo es el neurotóxico


 

|El profesor Miguel Motas, jefe del Área de Toxicología del Centro Nacional de Salud Ambiental, dependiente del Instituto de Salud Carlos III (España) apunta que “No se trata de que tengamos que dejar de comer estos pescados, sino de que se modere su consumo”. Sostiene que la mayor precaución “deben tenerlas las mujeres embarazadas y los niños”.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) recomienda no tomar más de una o dos latas de atún a la semana para estos dos grupos poblacionales de riesgo, según Motas, quien señala que el resto “debería tener precaución y equilibrar el consumo de estos pescados con otros más pequeños, ya que no presentan una presencia de mercurio tan grande”.

¿Cómo nos afecta?

El mercurio llega al mar como consecuencia de la acción del hombre y se extiende y magnifica a través de la cadena alimenticia.

Una de las características del metilmercurio es que se absorbe de manera muy rápida, tardando mucho en eliminarse.

Atraviesa las membranas celulares y puede afectar al sistema nervioso de los adultos.

En el caso de los fetos y los niños, la posibilidad de tener daños por la presencia excesiva de este tóxico en la alimentación se multiplica.

La exposición intrauterina a metilmercurio por consumo materno de pescado o marisco puede dañar el cerebro y el sistema nervioso en pleno crecimiento del bebé. 

La principal consecuencia es la alteración del desarrollo neurológico.

También puede afectar ulteriormente al pensamiento cognitivo, la memoria, la capacidad de concentración, el lenguaje y las aptitudes motoras y espacio-visuales finas del niño.

Recomendaciones para los grupos de riesgo

La Comisión Europea instó a los Estados Miembros a que elaborasen una serie de recomendaciones sobre su consumo para los grupos de riesgo. En la población general no existe este riesgo a no ser que se ingiera atún o pez espada de forma salvaje.

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) puso en valor un documento que va dirigido exclusivamente a mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y a la población infantil.

“Se recomienda a las mujeres embarazadas o que puedan llegar a estarlo, mujeres en periodo de lactancia y a niños de corta edad (entre uno y 30 meses) consumir una amplia variedad de pescados, por sus grandes beneficios nutritivos, evitando consumir las especies más contaminadas con mercurio, cuyo consumo debe limitarse en determinadas etapas”.

Estas limitaciones de la agencia española sobre el consumo de pez espada, tiburón, atún rojo y lucio, grosso modo, implican que las mujeres embarazadas, en periodo de lactancia y los niños menores de tres años eviten tomar este tipo de pescados en cualquiera de sus variantes, y que los niños de entre 3 y 12 años limiten su consumo a 50 gramos a la semana o 100 gramos cada dos semanas. 

 


 

 


 

Revista Tiempo 30

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