EL DESHIELO MUNDIAL AFECTARÁ A MUCHAS CIUDADES DEL PLANETA

 

 


| CIENCIA & NATURALEZA | El aumento del deshielo mundial amenaza seriamente la costa del planeta. Una subida del nivel del mar llegaría a sumergir a algunas de las ciudades más importantes de cada continente. Te mostramos las más probables


 

 

|El mundo entero se enfrenta a grandes desafíos. Los humanos somos los únicos responsables de cuidar el planeta y parece que no lo venimos haciendo muy bien. El calentamiento global es una realidad. Los veranos son cada vez más calurosos y los inviernos más templados. El clima está cambiando a lo largo y ancho del globo terráqueo a un ritmo frenético cuyas consecuencias van a ser devastadoras para la humanidad entera. No estamos hablando del apocalipsis, nos estamos refiriendo al deshielo mundial.

 

 

El aumento del deshielo mundial es un grave problema que tendrá un impacto brutal en la vida de todas las personas, de todos los rincones y de todas nacionalidades. Por supuesto, la economía también se verá gravemente mermada y las catástrofes medioambientales serán más frecuentes y severas.

 

 

“Mostramos aquellas ciudades que tienen probabilidad de desaparecer bajo las aguas por el deshielo mundial”.

 

Recientes estudios científicos sostienen que grandes ciudades situadas en la costa quedarían literalmente bajo la superficie marítima.

 

Las principales serían:

Europa: Venecia y Londres y Barcelona, entre otras.

América: Nueva York, Miami, Montevideo, Río de Janeiro y Buenos Aires, son algunas de las ciudades que podrían desaparecer o quedar inundadas en gran parte.

 

 

Asia: Seúl, Manila y Shanghái, además de varios países conformados por pequeñas islas.

África: Túnez y el Cairo, serían las ciudades africanas más afectadas.

Oceanía: Países enteros que están formados por islas, como Palaos y las Islas Salomón, además de Melbourne y Sídney, en Australia, y Wllington y Christchurch, en Nueva Zelanda.

 

 

El panorama no es muy esperanzador.

Es cierto que el horizonte temporal nos queda muy lejos, nosotros no lo vamos a sufrir directamente, ni nuestros hijos, ni los hijos de nuestros hijos, pero si vamos dejando para el mañana las soluciones llegará un día que será demasiado tarde. No podemos permitirnos continuar mirando hacia otro lugar como si aquí no sucediera nada. Está pasando y la contaminación sigue en el aire. Hay que actuar ahora para salvar el planeta del futuro y no convertirnos en la generación responsable de su destrucción.

 

 


 

 


 

Revista Tiempo 30

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