AVANCE EXPERIMENTAL EN ROEDORES ENCUENTRA UNA POSIBLE SOLUCIÓN CONTRA LESIONES EN MÉDULA ESPINAL

 

| NEUROLOGÍA | Un fármaco experimental logra que ratones con paraplejia vuelvan a caminar. El compuesto ‘CLP290’ posibilita que las conexiones neuronales intactas tras la lesión medular transmitan los impulsos nerviosos a las extremidades. Hallan una posible solución contra las lesiones de médula espinal

 

 

‘CLP290’. Lo que hicieron los investigadores fue administrarles un fármaco experimental durante 8-10 semanas a un modelo animal –ratones– cuyas extremidades se encontraban paralizadas a causa de una lesión medular grave pero que mantenían algunos nervios medulares intactos. ¿Y qué pasó? Pues que un compuesto denominado ‘CLP290’ logró que los animales recuperaran su capacidad para caminar a las 4-5 semanas de tratamiento, capacidad que se mantuvo hasta dos semanas después de la interrupción de la terapia. Todo ello con unos efectos secundarios mínimos.

 

 

Los ratones con paraplejia caminaron incluso semanas después de terminar el tratamiento con el nuevo medicamento. Así lo afirma el estudio de los investigadores del Hospital Infantil de Boston, en Estados Unidos, que apunta a conseguir en futuro cercano que las personas que sufren paraplejia a causa de una lesión medular puedan recuperar la capacidad de mover sus piernas y caminar.

 

 

Uno de los grandes retos de la medicina actual. Lo que hace CLP290 es activar una proteína, la KCC2, localizada en las membranas celulares. Tras una lesión medular, la producción de esta proteína se reduce de forma considerable, y la consecuencia es que las neuronas no trasmiten las órdenes que envía el cerebro. Y no porque estas neuronas estén inactivas, a contrario, están siempre activadas, pero bloquean los impulsos nerviosos de la médula espinal. Es decir, la orden se encuentra inhibida. Al restaurar los niveles de KCC2, las conexiones nerviosas que no estaban dañadas vuelven a ponerse en marcha y a trasmitir los impulsos que llegan del cerebro.

 

 

Reactivar las conexiones ‘dormidas’. Para realizar esta investigación los autores se centraron en la estimulación epidural, el único tratamiento que ha tenido éxito en los enfermos con lesiones medulares, y que consiste en aplicar corriente eléctrica en la zona inferior de la médula espinal, lo que combinado con la rehabilitación ha permitido a algunos pacientes mover sus miembros inferiores. El problema es que, cuando la estimulación se detiene, también desaparecen sus efectos.

 

 

El cerebro recuperó la conexión con la médula espinal dañada. Según los investigadores, la combinación de estos métodos con el CLP290 contribuirá a aumentar los efectos. No obstante, los autores de este trabajo advierten de que aún deben investigar más sobre el CLP290 antes de empezar a hacer pruebas en los seres humanos. Las neuronas dañadas no crecen de nuevo, pero la terapia permitió una reorganización de los tractos neurales por encima de la lesión, que condujo a nuevas conexiones.

 

 

Revista Tiempo 30

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